Desplegar tu esencia...

 

Kalfried Graf Dürckheim

Ejerció como profesor de psicología en la Universidad de Leipzig de 1925 a 1932. Fundó en la Selva Negra ( Tudmoos-Rütte ) un centro de trabajo en el espíritu del Zen. El trabajo terapéutico que proponía se dirigía hacia dos metas: el restablecimiento del buen funcionamiento respecto al mundo y la integración con su propio Ser esencial.

"¿ A quien se le ha enseñado en el universo occidental, que la felicidad y la gran serenidad que le han afectado por un momento son un don de la verdadera realidad ?

"Sin angustia interior, sin necesidad indiscutible, nadie sueña en convertirse. Mientras uno se sienta a gusto en su vieja piel, mientras que la vida que uno lleva parezca satisfactoria y que uno crea dirigirla con sus propias fuerzas, no hay ninguna razón para convertirse en otro"

"Su manera de comprender y de actuar, y sencillamente de ser, manifiesta la plenitud, la ley y lo UNO que une todo en su seno, incluso en la pobreza, lo absurdo y el desgarramiento del mundo"

"Uno puede estar mantenido por una fuerza sobrenatural en el centro de la debilidad, percibir una claridad sobrenatural en el centro de las tinieblas del mundo y un amor incomprensible en el seno de su indiferencia"

"La sombra es la luz bajo la forma de lo que la obstaculiza. Es preciso que el hombre sepa reconocer lo que siempre hace renacer la sombra interceptando la luz del Ser esencial"

"Sin la aniquilación del estado antiguo del sujeto, la muerte del yo y el abandono de las formas caducas, sin sacrificio finalmente, no existe transformación y sin ese espíritu de sacrificio el hombre no llega a su centro"

"Con frecuencia tememos descubrir la verdad sobre nosotros mismos porque ella está muy alejada de la imagen ideal de un hombre que vive en contacto con su Ser esencial"

"No es necesario que el hombre esté en un cierto estado de perfección para estar de acuerdo con la imagen divina que le es inmanente. Actuará de un modo adecuado cuando se halle en la verdad con respecto a sí mismo y cuando, cada vez que se aparte del modelo que le está destinado, tenga conciencia de ello. Es un error creer que podemos alcanzar la perfección, pero no lo es creer que podemos ser auténticos con respecto a nosotros mismos"

" No importa lo que seamos, lo que hagamos o lo que expresemos -ni con quien nos relacionemos-, nuestra actitud entera ha de estar cada vez más determinada por el contacto con nuestro Ser profundo. En realidad, este contacto debería ser constante e impregnar cada uno de nuestros actos, con lo que éstos ganarían en profundidad. Es entonces cuando surge ese estado de ánimo en el que afrontamos de una manera particular todo lo que nos ocupa en cada momento "